Café, cine, teatro y crepas pa’ los prepas

El asfalto todavía está húmedo en la Avenida Ponce de León, el cielo permanece gris como lo pronosticado por los meteorólogos para toda esta semana. Hago mi parada en frente de una discreta puerta pintada de negro y construida en zinc, procedo a abrirla y siento que un secreto le reviste, el crujido emitido por sus partes desaceitadas reitera que me adentro en uno de los más acogedores y recónditos lugares de Río Piedras: La Beckett. El nombre cambió desde mi primera visita en el 2011, también los dueños son distintos, no obstante, el arte, el cine y el teatro se mantienen como la esencia de este espacio que ahora también abre sus puertas a la comunidad ríopiedrense como restaurante.

Luego de subir las empinadas y estrechas escaleras, llego al balcón. El ambiente se siente reposado. Ya son las 5:00 de la tarde y todos los presentes se preparan para dar inicio a una nueva jornada. Las manos de Arí Maniel se encuentran ocupadas primero por una escoba, después un mapo y, por último, una toalla con la cual limpia la superficie mojada de las mesas color plateado. Kisha Burgos saluda, se presenta, pero se marcha porque necesita llevar a cabo ciertas diligencias. Omar Camilo viene de camino para unirse a la entrevista y se disculpa de antemano porque tiene que hacer unas cuantas paradas antes de llegar al restaurante.

Arí Maniel me recibió en el patio al aire libre de la Sala Beckett. / Foto por: Camila Frías Estrada
Arí Maniel me recibió en el patio al aire libre de la Sala Beckett. / Foto por: Camila Frías Estrada

 

Diligencias siempre diligencias, así es la vida de un colectivo artístico y un business: quien no está, trabaja, y, quien está, también. Arí Maniel no me deja esperar, dirige magistralmente el tiempo, me brinda un asiento y procede a conversar sobre esta nueva etapa de la Sala Beckett: café, teatro y cine. Es obvio que en este colectivo, integrado por Kisha Tikina Burgos, Arí Maniel Cruz, Omar Camilo Ramos, Yamara Rodríguez y José Cotté se vive la democracia a su máxima potencia, por tal razón quien está presente es quien revela la historia.

“Río Piedras no se inserta en La Beckett. Al contrario, somos nosotros quienes nos insertamos en Río Piedras. Este barrio ha existido antes de nosotros y creo que seguirá existiendo después también. Especialmente en un año como este que se cumplen los 300 años de la fundación del Roble”, dice el director egresado del programa de Cine de la Universidad del Sagrado Corazón y quien se distingue en la escena artística local e internacional por dirigir el filme Under My Nails (2012), premiado como Best Domestic Film en el New York International Latino Film Festival. En esta obra cinematográfica, Kisha Tikina Burgos aporta tanto como actriz protagónica y guionista del drama intercultural y transnacional desarrollado en la ciudad de Nueva York.

Omar Camilo es el encargado del menú. / Foto por: Camila Frías Estrada
Omar Camilo es el encargado del menú. / Foto por: Camila Frías Estrada

 

A los cinco integrantes del colectivo de este lugar, les tomó casi un año gestionar los permisos para operar como espacio de consumo cultural, bar, y restaurante. Después de batallar contra todas las vicisitudes burocráticas su mágica puerta abrió a plenitud el 21 de enero de 2014. La acogedora sala de teatro localizada en su interior estrenó con la obra Tres, escrita por la profesora y dramaturga Silvia Bofill. “Desde entonces no hemos parado de llevar una buena oferta cultural y gastronómica a la comunidad ríopiendrense”, confirma Arí.

Una profunda objetividad forma parte de su personalidad al este reconocer que la reinventada Beckett se ha nutrido del trabajo que llevó a cabo el Proyecto Artístico Cultural Académico (PACA) conformado por los artistas y catedráticos de la Universidad de Puerto Rico (UPR): Ricardo Cobián, Jacqueline Duprey, Marlene Duprey, Carmen Luisa González, Mercedes Rivera y Manuel Reyes.

“PACA hizo un trabajo magnífico, no obstante, ahora integramos una perspectiva más cercana y distintiva de lo que nosotros somos como colectivo”, dice el cineasta al también puntualizar que todos aportan al crecimiento y la diversidad del espacio incorporando eventos y agendas que pertenecen a la disciplina artística en la cual cada uno se ha desarrollado. Arí Maniel aporta con los festivales de cine, Omar Camilo en el aspecto gastronómico, José Cotté en la parte de la publicidad y Tamara y Kisha en la dimensión de las Artes Escénicas.

“Todos tenemos un vínculo con Río Piedras, algunos estudiamos en la UPR y por consiguiente hemos desarrollado en esta comunidad un proceso educativo y de crecimiento. Por eso nos establecemos aquí: para devolverle lo que nos dio. Por ejemplo, Kisha Burgos es egresada del programa de Drama, Yamara estudió Administración de Empresas y Drama, Omar Camilo proviene de la Escuela de Comunicación, y yo vengo del Sagrado Corazón, pero siempre construí mis memorias infantiles en Río Piedras”, indica al recordar cómo su madre siempre lo llevaba al Departamento de Drama donde realizó su bachillerato.

Para Arí, Río Piedras es “un pueblo gitano y complicado donde todo constantemente cambia”, y La Beckett, como espacio de consumo cultural en el barrio, es descrita por él a través del valor de la relatividad histórica.

“Al momento estamos aquí pero la población y nosotros cambiamos. Anteriormente, esta ciudad tenía un emblema cultural que era el cine Paradise y ahora no es más que una ruina. ¿Quién se lo hubiera imaginado? ¿Qué pensará la gente que un día habitó ese espacio? Lo importante es que nuestro colectivo, acorde a su tiempo, espacio y circunstancias, aportamos lo que hemos aprendido. Por eso puedes ver gente de diferentes grupos de personas que gustan del cine, el teatro o la danza compartir y hacer uso de este espacio. Hay que recordar que estas iniciativas no son nuevas”, dice modestamente mientras cruza las manos y define su tiempo a partir de la diversidad.

Los aportes hechos por Arí Maniel en La Beckett comprenden la organización de una serie de actividades dirigidas a la comunidad de cineastas y cinéfilos del área metropolitana, conformadas por muestras de cine latinoamericano, noches de cine queer, festivales de documentales y muestras de cortometrajes locales.

“El año pasado organizamos un festival llamado El Espejo. Yo hice la curaduría de 30 películas realizadas por puertorriqueños, tanto de aquí como de la diáspora, con el propósito de profundizar acerca de la existencia de un lenguaje y una mirada en común ante las realidades que vivimos desde el cine. Y claro, me enfoqué en trabajos cinematográficos que salieran de la realidad capturada por los filmes comerciales”.

Omar Camilo llega a la mesa, se sienta un poco sofocado, hace calor, la lluvia se evapora, pero el sol comienza a radiar un poco más y una brisa nos salva por unos segundos. Omar es el gurú del menú que se ha diseñado en La Beckett y por tal razón me explica cuál es la especialidad de la casa.

10620677_695228773905532_8041538582920150493_n
Para este semestre, se añadió al menú un especial para universitarios. / Foto por: Camila Frías Estrada

 

“Después de estudiar el mercado, que son cosas que uno tiene que hacer como parte de la estructuración de un negocio, la crepas resultaron ser una alternativa que todavía no se había experimentado en Río Piedras”, indica el editor y productor audiovisual.

“Usualmente en el almuerzo hacemos crepas de pollo, jamón y queso, y de vegetales para los que no gustan de la carne. Aparte de las crepas hacemos una variación en el menú con los paninis, variadas sopas y recientemente con las pastas”, dice Omar emocionado. Los precios de las crepas inician en los $ 7.00 y los paninis son a $ 6.00. No obstante ahora se estrena un nuevo especial en el menú Crepas pa’ los prepas, en el que los universitarios de nuevo ingreso, al presentar su identificación, podrán comprar una crepa de su preferencia por el precio de $ 6.00 con bebida incluida.

Otro de los atractivos del menú es la nomenclatura creativa de los platos como: Happy Together (crepa de Jamón Forrest, queso con salsa pesto); Belle de Jour (crepa de berenjena, pimientos, setas y cebollas salteadas con queso y salsa pesto). Según Arí y Omar, cada uno de estos nombres se relaciona con el contenido del plato e intenta hacer un recorrido por las características de La Beckett. Por lo tanto, el comer se transforma en una acción de recordar, ya que estos nombres me llevan a ese momento en que vi por primera vez las obras cinematográficas de Kar Wai, Buñuel, Iñarritu, De Sica y Subiela.

La Beckett es un espacio que demanda intimidad comenzando por su balcón al aire libre al que se integran por unas cinco a siete mesas y un pequeño proscenio donde recientemente se presentó el Festival de micro teatro, Teatro al fresco.

“Debido a la demanda que tuvo pensamos en repetir este formato de presentación de obras cortas. Se da muy cómodo, la gente lo agradece y les gusta mucho. Creo que ha mediado de este mes viene otro festival en torno a ese formato”, indica Omar.

En cuanto al alquiler de la sala de teatro, que consta de 30 butacas, los chicos se muestran positivos ya que para el mes de agosto se han rentado varios espacios. Y es entendible, ya que aquí la bienvenida tiene otro feeling que se distingue por hacer sentir al invitado en un ambiente acogedor.

“Nosotros tenemos una compañera de diseño de producción de cine que nos ayudó con el diseño del lugar. Pero casi siempre partimos de modelos que vimos en bares de La Habana, París y el Greenwich Village”, indican Arí y Omar.

El concepto del lugar adopta el "feeling" de otros espacios que el colectivo ha visitado. / Foto por: Camila Frías Estrada
El concepto del lugar adopta el “feeling” de otros espacios que el colectivo ha visitado. / Foto por: Camila Frías Estrada

 

Mi recorrido finaliza en el camerino de la sala teatral que está siendo preparada para la obra Contratiempo. Escucho a Arí Maniel decir a lo lejos que la entrada de alguna escena debe ser sorpresiva porque “estamos en Río Piedras, yo quiero que la gente sienta eso”. Miro con detenimiento la lámpara estilo árabe que pende en el centro de la barra, los detalles de las desgastadas paredes pintadas de color azul y rosa, por obligación pienso en ese antiguo bar de la Zona Colonial en Santo Domingo llamado Ocho Puertas, me transporto, pero vuelvo y estoy en Rio Piedras, tiene razón. Los colectivos, lo pequeño, y lo diverso se puede considerar como parte de este nuevo tiempo en Río Piedras, como parte de este nuevo café, teatro, y cine que se ha reinventado para transitar en el ahora de la ciudad.

La Becket: café, teatro y cine está ubicado en la Avenida Ponce de León 1008, frente a la Librería Mágica. Para más información búscalos en su página de Facebook.

 


Por: Camila Frías Estrada