El melodrama, lo camp, entre el límite y el exceso, y los asesinatos femeninos en el cine de Almodóvar

“Tacones lejanos” estrena en 1991 como el noveno film del director manchego Pedro Almodóvar, en el cual se relata la turbulenta relación entre la famosa artista, y madre Becky del Páramo, interpretado por Marisa Paredes, y su hija la reportera de noticias Rebeca Ginares, interpretado por Victoria Abril.

El encuentro de estos personajes se da después de quince años de separación al Becky trasladarse a México para continuar con su carrera artística, dejando a Rebeca con 7 años de edad bajo el amparo de su padre en Madrid. El regreso a España por parte de Becky, la lleva a reanudar la relación con su hija, pero la necesidad de amor y de conversación obliga a que la excesiva Rebeca cometa el segundo crimen pasional de su vida, en el cual asesina a su esposo y al antiguo amante de la madre.

En esta narrativa melodramática se presentan unas claves que se repiten a lo largo de la filmografía de Almodóvar, estas son: la llegada del personaje a un lugar que les conecta con el pasado, la lucha femenina entre madre e hija, el amor por los hijos, el asesinato pasional, y la dualidad del hombre.

“Tacones lejanos”, es uno de los primeros filmes que se cobija en la segunda etapa de Almodóvar como un director con mayor conocimiento sobre el lenguaje fotográfico y como articulador de valores de producción superiores a su primera etapa de los años 80. Los colores rojos, amarillos, rosados y verdes distinguen el diseño de producción del director manchego en obras como: “Los abrazos rotos”, “Hable con ella” y “Todo sobre mi madre”.

Por otra parte, la estética camp se convierte en el “status quo” de la obra de Almodóvar, pre y post la década del 80, y sirve como complemento visual a la intensidad melodramática e irónica en obras como “Volver”, en la colorida escena del asesinato en la cocina, en “Tacones lejanos”, con las presentaciones de Letal, y en “Carne trémula” con la escena del incendio en el apartamento del amante.

Otro ejemplo en “Tacones lejanos” sobre lo camp es el glamour exagerado de la década de 1950 que se manifiesta en los vestuarios marca “Channel” de Rebeca, los peinados barrocos de Becky, los muebles Art Deco y los muñecos de colección “kitsch” sobre el televisor en el apartamento de Rebeca que está pintado de color rosado; en los vestuarios de lentejuelas y las pelucas que usa el personaje de Letal en homenaje a Becky; y por último, la estética y el performance camp se intensifica con el número musical que se presenta en el patio de la cárcel en el cual las reas están vestidas al estilo “Pop” de los años 80, mientras bailan un merengue de “Los Hermanos Rosario” titulado “Pecadora”.

Las obras cinematográficas de Almodóvar que se van a presentar en este texto desde su cualidad intertextual son: “Tacones lejanos”, “Volver”, y “Todo sobre mi madre”. Para su debido análisis se emplean tres categorías: (a) el melodrama, (b) el límite y el exceso, y (c) lo camp.

La primera categoría sirve para analizar la relación entre “Tacones lejanos” y “Volver” a partir de lo que explica Peter Brooks en base al comentario de James Joyce, al indicar que el modo hiperbólico del melodrama resulta ser un retrato más exacto sobre la realidad, ya que la exageración da paso al reino de la verdad pura.

En la segunda categoría, se trabaja la teoría de Omar Calabresse sobre el límite y el exceso. El primero se define como los valores de un entorno del cual todos los puntos disfrutan de la misma función. Por consiguiente, los puntos del conjunto también pueden tender el límite y expandir el confín de lo ya establecido. Y el exceso se comprende como la superación de un límite y el punto desestabilizador del conjunto.

Estas premisas sirven para analizar e interconectar las escenas de los asesinatos en: “Todo sobre mi madre”, “Tacones lejanos” y “Volver”. Con el propósito de conectar como la tensión de ese “confín” se da en la obra de Almodóvar con la transgresión a los cánones estéticos y morales de su cine para llevar un mensaje de cambio social, a través de la comedia, el sexo y la ironía.

Tacones lejanos: un homenaje a las pecadoras

El tema de la ruptura con el pasado, es uno que se repite en la filmografía de Almodóvar y que se representa con el gran uso que hace del aeropuerto o el tren. Estos espacios se presentan como un signo de conflicto o como un canal para resolverlo. En “Tacones lejanos” la escena de apertura es la de Rebeca esperando a su madre en el aeropuerto. En “Volver” Raimunda trabaja como personal de limpieza en un aeropuerto. La lejanía entre su hogar y el trabajo son las razones por la cual Paula queda sola en la casa con el padrastro que eventualmente la molesta sexualemente.

En lo que se refiere a la ruptura con el pasado y lo inevitable de volver al mismo para resolver lo “inconcluso”, se presenta en “Tacones lejanos” cuando la madre parte a México para continuar con su carrera artística, pero regresa a la casa de su infancia en Madrid. En la “Flor de mi secreto”, Leo se convierte en una escritora exitosa que vive en la ciudad de Madrid, dejando atrás el pueblo pobre en el que nace y al cual vuelve para estabilizarse de un matrimonio fracasado y de las presiones de su oficio y las casas editoriales. En “Volver”, Raimunda tiene su vida dividida entre la ciudad de Madrid y Alcanfor de las Infantas donde vive la tía Agustina. Mientras, en “Todo sobre mi madre”, Manuela sale de Madrid para volver a Barcelona donde vivió en su juventud con Esteban.

Los personajes femeninos que he mencionado en estos filmes, están compuestos por un sentimiento de pérdida, razón por la cual se convierten en inmigrantes de la misma narrativa visual a la que pertenecen. Los personajes escritos por Almodóvar, están constituidos y desarticulados por los excesos irracionales del amor, el pecado, la justicia, la maldad, la verdad, la mentira, la vida, la violencia, y la muerte. A esto se añade que también sirven de verdugos a los personajes más débiles o para controlar la debilidad del otro por el que se asume él o la más fuerte.

Por tanto es a través de la violencia y la muerte que ese “otro” que sufre puede expresar realmente quién es, ya sea para desarticular los límites del control de una relación de poder, o para ejercer mecanismos de control debido al poder que tienen o para obtener la libertad individual.

Estas razones, me inclinan a utilizar como unidad de análisis el personaje que mata para liberarse en los filmes “Tacones lejanos”, “Volver” y “Todo sobre mi madre”.

La escena que me interesa analizar en “Tacones lejanos” es el número musical que bailan las reas en el patio de la cárcel, titulado “Pecadora”. La pieza es tocada por el grupo dominicano de merengue “Los Hermanos Rosario”. El personaje de Susana, que es interpretado por la actriz transexual Bibi Anderson, se convierte en la líder del performance camp y queer, en el que se exaltan los detalles artificiales de la puesta en escena con la sincronía y perfección coreográfica que llevan a cabo el grupo de reas en el patio de la prisión. En esta escena se trata de ver un ritual que se ha practicado numerosas veces pero que no tiene posibilidad de existir en el ambiente donde sucede la representación. Por tanto es camp, porque es una artificialidad que no sobrevive más allá de lo icónico.

Pecadoras Cárcel

Almodóvar juega radicalmente con esta imagen al despojar el “glamour” que se ha presentado en todo el film con los escenarios de la lujosa casa de Rebeca y las escenas del bar de petite bougeouis donde presenta Letal. Por tanto el director da un giro visual y conceptual sobre lo que se supone que signifique la cárcel y los estereotipos populares en el patio de una prisión. Almodóvar lo reinterpreta como un espacio de exclusión donde se supone que la diversión, el amor y la belleza no se manifiesten en su escenario. Sin embargo, Almodóvar integra la imaginación melodramática y elabora de forma poética acorde con la música y el baile, un mensaje distinto, transgresor y controversial. Uno que va al son del merengue de la década del 90, en el que la canción dice: “Cuando yo me vaya, ya nadie te amará porque está manchado tu corazón, con el pecado”.

La sacrosanta idea sobre la mujer que peca y queda sola, y el contraste entre la mujer libre como la que permanece en los límites de la tradición, que representa Rebeca ya que solo mira el show, armoniza con la imaginación melodramática de Almodóvar al presentarle al público un grupo de mujeres, lesbianas, asesinas, vendedoras de droga y prostitutas, que a fin de cuentas son felices. Por otra parte queda lo no dicho, lo cual implica interpretar el otro mensaje sobre la condición de la mujer doblemente oprimida y segregada que se transmite en una palabra en el coro del merengue: “…pecado”.

La escena es una catarsis de disfrute pero también de opresión y posesión elementos que se presentan en la escena a medida que se encuadra en un tiro de cámara de medio cuerpo a Susana, quien se da cuenta de que su pareja está comprando drogas a una mujer negra. En la pelea salen a relucir las promesas hechas entre una mujer y otra, pero se contradice con la violencia física que Susana ejerce sobre la vendedora.

El código del amor en la narrativa de Almodóvar se proyecta como un exceso que tiene el poder en todo tipo de persona y en cualquier esfera social, ya sea para los ricos como es el caso de Rebeca o para la novia “junkie” de Susana. La cárcel es la metáfora que crea Almodóvar para presentar la idea a través de lo camp, sobre la existencia de esa otra realidad irónica en los espacios determinados al control y la exclusión de la mujer “que mata” en todos los sentidos posibles.

El cine intertextual de Almodovar: El asesinato como sinónimo de vida en “Volver” y “Todo sobre mi madre”.

En el filme “Volver” (2006) se trabaja el tema sobre la relación inconclusa entre Irene (Carmen Maura), la madre dada por muerta, y Raimunda (Penélope Cruz) la hija que no logra confesarle las continuas violaciones que sufrió de joven por parte del padre. Almodóvar revitaliza la temática de “Tacones lejanos” al integrar en “Volver” un nuevo contexto socio espacial diferente, pues Raimunda vive en un edificio de vivienda a bajo costo de Madrid donde también se integra la vida de otra clase social con la historia de una madre de clase trabajadora; y por último se reinventa el tema del asesinato que ya no recae en un solo personaje sino en dos generaciones: la de Irene (abuela y madre) y Paula (hija, hermana y nieta).

En “Volver”, la verdad reluce a partir de los asesinatos que llevan a cabo tanto Paula como Irene. La tensión del límite por parte de sus personajes tiene como mensaje que matar es necesario si se desea vivir. La escena que se vincula a la vida de la “mujer asesina” en “Tacones lejanos” es el momento en que Raimunda llega a la casa para encontrar a Paco muerto en el suelo de la cocina. La música y la figura mojada de Paula, mientras cuenta la historia de cómo Paco intento abusar de ella, presenta dentro del melodrama esa otra realidad de la familia. Lo cual interconecta con la escena de Rebeca (“Tacones lejanos”) cuando era niña en la que, el acto de matar era en parte la liberación de su madre para que continuara su vida artística. Y por otra parte, el asesinato de Irene, quien quema a su esposo, significa la doble venganza que se lleva a cabo de forma Inquisitorial a un pecador incestuoso e infiel.

Otro film en el que Almodóvar integra el elemento del asesinato desde otra perspectiva es “Todo sobre mi madre” donde el transmisor de la muerte y la tragedia humana es el personaje de Lola que está infectado de HIV. Sin embargo, la muerte de Esteban hijo es el combustible y el conflicto que impulsa a que Manuela se relocalice en Barcelona para buscar a Lola y darle la noticia del fallecimiento de su hijo. Como sea Manuela nunca evitará la muerte, ya que en Barcelona eventualmente le espera la de “La hermana Rosa”, pero también la vida de Esteban el hijo de Lola y Rosa.

En “Todo sobre mi madre”, Almodóvar construye una interesante metáfora sobre la ciudad posmoderna: en la que todo muere pero al mismo tiempo todo vive y se convierte en esperanza.

La narrativa visual de Almódovar, está ligada al argumento de la muerte como la apertura de un diálogo inconcluso, como el de Manuela y Esteban en el funeral de la hermana Rosa o como en “Tacones lejanos” cuando Rebeca le confiesa a su madre el primer asesinato que llevó a cabo por amor cuando era solo una niña y, por último, en “Volver” cuando Irene le explica sobre cómo muere su padre a Raimunda.

Los excesos quedan presentados en cada uno de los personajes almodovarianos, unos que constantemente tratan de expandir los límites o sino romperlos con el propósito de sobrevivir las vicisitudes de la vida.


 

Por: Camila Frías Estrada


 

Referencias

Brooks, Peter. The Melodramatic Imagination. New York: Columbia University Press, 1984.

Jameson, Frederic. El posmodernismo o la lógica cultural del capitalismo avanzado. José Luis

Pardo Torío, Trad., Barcelona: Ediciones Paidós, 1991.

Butler, Judith. Bodies That Matter: On the Discursive Limits of “Sex”. New York: Routledge, 1993.

Deleuze, Gilles. Cinema 1 : The Movement-Image. London: Athlone Press, 1986.