Hacer cerveza: una pasión en tiempos críticos

Apasionarse por cualquier cosa en el tercer mundo es ponérsela en China una misma. Apasionarse por cualquier cosa en ErreDé, República Dominicana, es joderse.

Hacer cervezas, uno de los trabajos más mecánicos y tediosos del mundo, raya inexplicablemente en el arte de crear sabores específicos. Es cómo una idea y un sabor mental se puede convertir, luego de seis horas de calor y tres semanas de espera, en un delicioso néctar embriagador que hace que todo lo demás se desvanezca.

A mí en particular me gusta el lado poético de hacer cervezas. Esa dimensión en la cual me siento a imaginar el resultado final e idear el plan macabro para obtenerlo, por suerte, con las birras. Si tienes claro lo que quieres, puedes llevar a cabo un ejercicio inverso y determinar cada detalle específico sobre cuánta malta y lúpulo y qué te tipo de levadura necesitarás.

Sin utilizar muchos tecnicismos, ya que sería muy difícil explicarle al bebedor común como se hace una cerveza, idealmente es un asopado de cebada malteada y lúpulo que luego será convertida en alcohol y CO2 por la milagrosa levadura. Bien se dice que el cervecero hace el mosto y la levadura la cerveza.

beer by the duchess

Como en el arte todo comienza con una idea, de cómo puedes hacer tuyo un estilo ya pre-establecido. A partir de ahí eliges tu método, todo granos, maceración parcial y extracto, según el tipo será el nivel de dificultad.

Luego, básicamente el proceso es el mismo, maceras los granos en agua caliente para extraer los azucares, este líquido llamado mosto luego es hervido y se le agregara el lúpulo para darle el toque de balance en amargo y aroma y cualquier adición especial que lleve la receta, se enfría rápidamente y es transferido al fermentador donde se agrega la levadura que trabajara convirtiendo los azucares en alcohol y CO2, eventualmente también el mosto en cerveza.

El proceso de fermentación toma entre 10 y 15 días y luego podemos, transferir y condicionar en otro fermentador, embotellar o transferir a un keg para consumo casi inmediato o que quizás deseamos envejecer utilizando un barril de madera previamente utilizado para vinos o espíritus.

Aunque es un proceso un tanto rígido nos asegura que no hay que ser físico de la NASA para hacer tu propia cerveza y que no necesitas más espacio que tu cocina, tu patio o tu marquesina.

En algunos países y estados hacer cerveza artesanal es ilegal así que primero verifica tus leyes locales, luego metete a Google y busca how to brew, pide los insumos en línea y te aseguro que la mejor cerveza es aquella que sale como producto de tus manos.


Escrito por Juleidy Peña

Jules
Foto suministrada

Juleidy Peña es oriunda de Baní, pueblo localizado en la zona Sur de la República Dominicana. July, como le dicen sus amigos, actualmente vive y trabaja en la ciudad de Santo Domingo.

Esta maga de 31 años es diseñadora gráfica y publicista, pero sobre todo, es la creadora de deliciosas y refrescantes cervezas que trae a Río Piedras siempre que tiene la oportunidad de visitar a su colega Camila Frías Estrada radicada en Puerto Rico.

Según la Duchess of Birra, seudónimo cibernético: “si supiera cuando empezó mi devoción por las cervezas probablemente habría fracasado en esto, todos eventualmente caemos por una buena birra, como entretenimiento me duró muy poco y evolucionó rápidamente en una curiosidad que hoy roza la delgada línea entre la pasión y la obsesión”.

Para encontrar más información sobre July y sus trabajos cerveceros puede entrar a su página: www.duchessofbirra.com