Electroshock o lo “vintage” ríopedrense

Siempre le ha gustado trabajar con los inventarios de diversas tiendas de ropa, no obstante, cuando a Mónica Oquendo se le presentó la oportunidad de abrir su propio negocio notó que una de las actividades que más le apasiona es proveerle a su clientela la oportunidad de verse diferente.

“A mí me gusta ayudar a la gente a elaborar outfits distintos, porque en fin, ellas vienen a buscar piezas únicas y económicas que no podrían conseguir en otro lugar”, indica la joven de 28 años.

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Mónica Oquendo, propietaria de Electroshock

Electroshock abrió sus puertas en el casco urbano de Río Piedras en 2011 integrando al área comercial de la Avenida Ponce de León el fresco concepto de un espacio destinado a intercambiar, reusar y vender piezas de ropa, zapatos, carteras, libros, accesorios, discos de vinilo y dispositivos antiguos. Según Mónica, la acogida por parte de la comunidad estudiantil ha sido muy positiva, razón por la cual, este año, abrió un segundo local en la  calle Loíza en Santurce.

“Estuvimos alrededor de un año buscando el espacio en la calle Loíza hasta que lo encontramos y abrimos en febrero de 2014. Es el mismo concepto que el de Río Piedras pero la clientela es más diversa. Aquí el público es más estudiantil, mientras que allá, tienes a la gente de la misma calle, Villa Palmeras, a las mamás de Ocean Park y Condado y también a los turistas”, confirma la joven egresada del programa de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Rio Piedras.

Todos los sábados por la mañana Mónica recibe nueva mercancía en la tienda de la Ponce de León y de lunes a viernes en la de la calle Loíza.

“Hacemos intercambios por peso. Esto quiere decir que por cada libra de ropa traída, le damos el 50% del precio de venta que tendría en nuestra tienda o 6.00 dólares la libra ambos créditos de Electroshock.  Solo se compran piezas antiguas  y ropa vintage. En dado caso, la pieza debe estar limpia, en buen estado, en fin, que no se vean desgastadas. Y mientras más peculiar sea la pieza mucho mejor”, detalla.

MANEQUIN
Foto por C.F.E.

Usualmente los suplidores de Mónica se componen por madres que tienen hijos que han emigrado hacia los Estados Unidos y sus cosas se han quedado sin uso o función en sus casas, personas que desean intercambiar ropas o accesorios de familiares que han fallecido, como también, de estudiantes atraídos por el concepto de la tienda y que están interesados en intercambiar piezas para salir con un look diferente.

Por otra parte, en Electroshock se compran antigüedades tales como: discos de vinilo, accesorios decorativos y cámaras fotográficas antiguas. Por este tipo de enseres Mónica paga en efectivo.

“La venta de discos de vinilo es un mercado que está creciendo un montón con los coleccionistas y también por las bandas que están sacando sus álbumes en dicho formato. Al momento lo que más vendo en cuanto música se refiere son los discos de vinilo”.

FIESTA PENELOPE
Foto por C.F.E.

Aunque la tienda siempre esté llena en horas de la tarde y su recepción en el barrio haya sido desde un inicio positiva, Mónica se ha tenido que enfrentar a diversos retos como empresaria. Uno de los más destacados es la percepción negativa que tienen muchos consumidores sobre la actividad comercial y urbana en el quinto barrio más antiguo de la Isla.

“Mucha gente tiene tabúes sobre esta zona y de eso me he dado cuenta por la tienda de la calle Loíza. Por ejemplo, cuando les hablo sobre este local me preguntan que por qué en Río Piedras y es que la gente lo ve solamente como un pueblo universitario o un centro de actividades delictivas por las noticias sobre asaltos que ven en la televisión o leen en los periódicos” comenta Mónica reflexivamente.

Sin embargo, su experiencia personal en Río Piedras ha sido muy grata, ya que ha estudiado, vivido y socializado en el área hace ya varios años.

“Yo no he tenido ningún problema aquí, mis vecinos son súper buenos, lo único negativo es que cuando no hay clases esto aquí muere. Pero ojalá y yo hubiera tenido la oportunidad de consumir en una tienda como esta cuando era estudiante” dice entusiasmada.

CARTERAS
Foto por C.F.E.

La función que cumple una tienda como Electroshock, en una ciudad que estadísticamente ha reflejado una reducción poblacional aproximada de 39,045 habitantes, resulta ser sumamente positiva porque responde a una serie de problemas cotidianos que van desde nuestro desplazamiento geográfico a otros países hasta nuestros patrones de consumo en tiempos económicos críticos.

¿Qué hacer con todo el ropaje cuando emigramos o cuando ya no lo usamos? ¿Qué hacer cuando no se tiene el dinero para un outfit de $ 150.00 que será usado una sola vez? ¿Qué hacer con los libros que no volveremos a leer? ¿Qué hacer con los discos que ya nadie escucha en casa? ¿Debería invertirse $ 80.00 para un disfraz de Halloween que será usado por una sola noche? ¿Dónde puedo comprar vestuarios a bajo costo para una obra de teatro o una película?

HELLO OLDIES
Foto por C.F.E.

En efecto, Electroshock aporta múltiples opciones y/o respuestas que transgreden la visión posmoderna de botar lo que consideramos “viejo”, fuera de moda o inservible. Reciclar objetos y looks con piezas exóticas representa actualmente menos gastos de recursos naturales y un mayor ahorro para el individuo que regularmente se las resuelve con un presupuesto apretado.

“Creo que la tienda me hace un sentido increíble al lado de la Universidad de Puerto Rico, a mí me encanta el intercambio que se da en Río Piedras y, por ende, ser parte del movimiento que está surgiendo con la apertura de lugares súper chéveres en esta Avenida. Yo espero que la cosa poco a poco siga mejorando”, añade Mónica.

ESQUINA
Foto por C.F.E.

En este mes de octubre, que se reconoce por la famosa fiesta de Halloween, Electroshock se convierte en una opción económica para el público o grupo de consumidores tanto en Río Piedras como en el área metropolitana en general. Es casi seguro que no necesitarán $ 200.00 para verse bien, tampoco, tienen que descuadrar el presupuesto de todo un mes para verse cool por cinco horas.

La crísis económica azota a casi toda la población de la Isla y reusar cumple una función extremadamente necesaria: ahorrar. No permitas que ninguna fiesta personal o que “la noche de brujas” te deje en bancarrota. Arranca y visita a Electroshock para ver su inventario vintage. 


Escrito por: Camila Frías Estrada