Crónicas de hibridación con Haití: un terror dominicano

Jean Pierre Boyer fungió como presidente de Haití desde el 1818 al 1843.

Por: Camila Frías Estrada


Serie especial DIÁLOGOS FRONTERIZOS


Primero la historia

Comienzo por las siguientes preguntas: ¿Por qué teme el dominicano al haitiano? ¿Qué significa o representa para el Estado dominicano el haitiano? ¿Por qué justifica el dominicano su rechazo al haitiano o lo haitiano? ¿Por qué está siempre presente el miedo dominicano a perder la soberanía del país en manos de Haití? ¿Qué construcción racial ha hecho el dominicano sobre sí mismo y el haitiano? ¿Cuáles son esas diferencias entre los dos pueblos?

El general Toussaint Louverture, líder de la Revolución Haitiana.
El general Toussaint Louverture, líder de la Revolución Haitiana.

En el texto Haití y la República Dominicana: Un origen y dos destinos, escrito por el historiador dominicano Euclides Gutiérrez, se exponen las guerras y ocupaciones entre Haití y la República Dominicana a finales del siglo XVIII, y durante el siglo XIX. El historiador explica que a partir de las estipulaciones del Tratado de Basilea (1795), momento histórico en el que España cede la parte oriental de la isla de Santo Domingo a Francia, es cuando los habitantes y colonizadores españoles de la parte oriental de la isla experimentan la primera ocupación haitiana.

En el 1800 el general haitiano, y negro libre desde el 1793, Toussaint Louverture pone en efecto el Tratado de Basilea ocupando la parte española de la isla. La entrada de Louverture en la escasamente poblada parte oriental tuvo un impacto positivo. Según Gutiérrez, Louverture cohesiona comunidades dispersas, crea municipios, nombra alcaldes, y en fin asienta las bases para una infraestructura burocrática que al momento de la ocupación era casi inexistente en la parte oriental de la isla.

La figura del general haitiano era muy respetada en la parte oriental. Acorde al relato histórico de Gutiérrez, Louverture era un líder con seguridad y firmeza, promotor de los derechos universales del hombre libre y un dirigente intolerante ante las injusticias cometidas por sus subordinados en tiempo de guerra.

No obstante, en 1802 tras el arribo de la expedición del general francés Leclerc, Toussaint es apresado y enviado a Francia donde muere confinado en el castillo de Joux en Los Alpes. La ambición de Toussaint, y su libre proceder al unir la parte oriental de la isla de Santo Domingo sin consultar al gobierno francés, había causado cierto malestar a Napoleón Bonaparte ya que obstaculizaba sus planes de reinstaurar la esclavitud en la isla. La medida tomada por Bonaparte fue enviar una expedición francesa liderada por el general Leclerc en diciembre de 1801 a la isla de Santo Domingo con el propósito de retomar el poder político que había caído en manos de Toussaint y sus allegados generales.

Bajo estas razones imperialistas desaparece la figura de Toussaint, el general haitiano que con ideales humanistas une a los dos pueblos de la isla de Santo Domingo, ese que en la brevedad de dos años organizó y dio forma a la administración gubernamental de la parte oriental que luego será reconocida como República Dominicana. Por lo tanto, es Toussaint Louverture el primer hombre negro haitiano y esclavo libre que rompe con el estereotipo y el archivo de miedo hacia el extranjero haitiano cruel y corrupto. Me pregunto qué impacto habrá tenido la presencia y el poder de un hombre negro y libre como Toussaint entre los esclavos habitantes de la parte oriental de la isla. Cómo interpreta el pueblo negro esclavo de la parte oriental el hecho que la parte occidental de la isla libera a sus esclavos mientras que en su territorio prevalece la esclavitud.

Jean-Jacques Dessalines, otro de los líderes de la Revolución.
Jean-Jacques Dessalines, otro de los líderes de la Revolución.

Se podría concluir que los ideales de la Revolución Francesa comienzan a tener efecto y auge en la isla de Santo Domingo a base de los eventos que suceden primordialmente en Haití. En 1793 se declara en este país la abolición de la esclavitud y en 1804 se declara su independencia, lo que convierte a Haití en el primer país negro de América en ser independiente y en poner en efecto la abolición de la esclavitud. La información no fue bien recibida por el gobierno colonial de la parte oriental, que luego se conocerá como República Dominicana, pues era uno intransigente y conservador ante estos nuevos ideales que constituirían a las sociedades modernas republicanas.

La expedición de Leclerc, que bajo el mandato de Napoleón intenta por medios violentos volver a tomar las riendas de la isla de Santo Domingo con el fin de restablecer la esclavitud, fracasa. Tras este fracaso, el pueblo haitiano declara su independencia el primero de enero del 1804 bajo el liderato revolucionario del general Dessalines. Este excéntrico y cruento general, que fue uno de los aliados y amigos cercanos de Toussaint, es quien da origen al primer evento traumático y desastroso que marca la memoria histórica de los habitantes de la parte oriental de la isla.

De la invasión de Leclerc a Santo Domingo quedaron como remanentes las tropas del general Ferrand en la parte oriental de la isla, lo cual le da razones a Dessalines de invadir dicho territorio. En esta invasión el general haitiano autoriza a sus tropas a tomar de rehén a cualquier habitante blanco con la finalidad de ser vendido como esclavo a excepción de niños de menos de diez años, mujeres mulatas y mujeres negras. Dessalines puntualizaba que este grupo poblacional debía permanecer en la colonia de Santo Domingo, no obstante sus dueños tendrían el derecho de hacer con ellos lo que desearan. “Los captores podrán, según su gusto o dejarlas en las plantaciones o venderlas a habitantes que residan en los departamentos del Ozama y del Cibao” (Rodríguez, 101-102: 1995).

A esto, Gutiérrez añade: “…en febrero de 1805 un ejército de 25,000 soldados invadía la parte oriental. Los criollos y franceses trataron de hacer resistencia, pero fue inútil. Una avalancha humana los arrolló … Puerto Plata, Montecristi, Santiago, Moca, y la Vega fueron pilladas, incendiadas y arrasadas. Cientos de prisioneros fueron trasladados hacia la frontera y muchos de ellos muertos salvajemente por las tropas enardecidas, comandadas personalmente por el antiguo soldado revolucionario y patriota convertido en tirano” (Gutiérrez, 136: 2011).

En el mencionado relato histórico acerca de la acción de Dessalines identifico que se construyen varios miedos y traumas del dominicano sobre el haitiano invasor/asesino, violador, captor de mujeres y niños, y destructor de la tierra dominicana. En fin, los dominicanos personifican a base de este evento en la figura del haitiano el miedo al invasor violento e incivilizado.

El segundo evento traumático que relata Gutiérrez es la ocupación haitiana por Jean Pierre Boyer en el 1822. No obstante, hay que puntualizar que Boyer es quien abole la esclavitud en la parte oriental de la isla, modelo de explotación humana que ya había superado Haití desde el 1793. En efecto, los dominicanos no deben olvidar que la esclavitud es abolida en la parte oriental gracias a un líder político haitiano.

Jean Pierre Boyer fungió como presidente de Haití desde el 1818 al 1843.
Jean Pierre Boyer fungió como presidente de Haití desde el 1818 al 1843.

La entrada de Boyer significó un gran cambio económico y social para la parte oriental de la isla. Bajo su ocupación se establece la reforma agraria en la que se impuso el trabajo obligatorio y se prohibió trabajar en las tierras del Estado sin un permiso personal del presidente de la República de Haití.

Por consiguiente, Boyer establece leyes que regulan el trabajo agrario y del uso de la tierra del Estado e implementa medidas de inmigración para que los negros libres de Estados Unidos se establezcan en la parte oriental de la isla de Santo Domingo con la finalidad de repoblar y hacer productivo un territorio que permanecía virgen y parcialmente abandonado.

Esta reforma eventualmente implicó que los dominicanos trabajaran desmesuradamente para que Haití pagara la deuda de 30 millones de francos con la corona francesa. Acorde a Gutiérrez: “El rey Carlos X, por reiteradas gestiones realizadas por agentes del gobierno haitiano, terminó aceptando reconocer la independencia de la “parte francesa de Santo Domingo, es decir, la que ocupaba su antigua colonia” (Gutiérrez, 161: 2011). En efecto, el trabajo forzado de los habitantes de la parte oriental paga la deuda de Haití para que la corona francesa reconozca la independencia de un pueblo que irónicamente era libre desde el 1804.

Por lo tanto, Gutiérrez indica: “… la capacidad productiva de esas comunidades, limitadas a labores de subsistencia y reducida actividad comercial no permitían producir impuestos para alcanzar las sumas asignadas por el gobierno” (Gutiérrez, 162: 2011). Por lo tanto, el trabajo forzoso en pro de una causa ajena a la de los habitantes de la parte oriental y la pobreza rampante en la que cae dicho grupo catalizan el movimiento de independencia que ocurrirá en el 1844.

El relato histórico sobre la ocupación haitiana durante el mandato de Boyer da paso a la solidificación del miedo al invasor haitiano y la paranoia colectiva de que en cualquier momento Haití puede ocupar la parte dominicana de la isla. Pero de otro lado, creo que es la Guerra de Separación Dominicana con Haití donde se construye y se reproduce una idea del haitiano “aprovechado” que viene a robarle el trabajo y la tierra al “dominicano”.

Vale también añadir a esta lista de miedos la construcción que hace el dominicano del haitiano desleal e injusto. Sin embargo, este argumento lo ejemplificaré con algunos relatos históricos en las epístolas que intercambian los dirigentes militares de la Guerra de Independencia Dominicana y los miembros de la primera Junta de Gobierno de República Dominicana.

También añado que durante la ocupación de Boyer es que se crea ese sentido de lo nacional y lo distinto entre el haitiano/dominicano marcado por los factores del idioma (francés-español) y la religión católica del criollo español. La identidad dominicana se concretiza durante este periodo histórico estableciéndose así un sentido de pertenencia y otro sentimiento de hurto/robo personificado en el pueblo haitiano invasor. Por lo tanto, la parte oriental de la isla se separa del pueblo haitiano el 27 de febrero de1844. He aquí el inicio de otra contienda.


Nota de la autora: Esta es la primera entrega de una serie de reflexión e investigación sobre las relaciones dominico-haitianas. De otro lado, en el titular, la hibridación hace alusión a lo étnico y cultural.