Ese Mercadillo de Trueque: Una mirada al porvenir


Escrito por: Camila Frías Estrada


La Avenida Ponce de León se encontraba más o menos deshabitada ese “Viernes Negro” por la tarde. Los pocos peatones que caminaban por el área parecían hacerlo con ese cansancio que provoca el reconocer que otro año está a punto de terminar mientras se sigue en lo mismo: en la lucha diaria.

Por momentos, se veía uno que otro interrumpir el paso y mirar con cierta incredulidad hacia el otro lado de la acera donde se encontraba un grupo de aproximadamente 20 personas que participaba en el Mercadillo de Trueque de la Chiwinha.

Este evento se celebraba por cuarta vez el 28 de noviembre de 2014 en una de las 36 ruinas que conforman el casco urbano de Río Piedras conocida como: La Baticueva. La sorpresa de los observadores y residentes era de esperarse al confirmar la existencia de vida urbana en un perímetro anteriormente en desuso y desde el cuál proliferaban delitos menores debido a la falta de iluminación en horas nocturnas.

El Proyecto 177: La Baticueva, fue por años un lote vacío que evolucionó a un mini vertedero, otra historia indica que durante el esplendor urbano de Río Piedras este espacio solía ser una sala de teatro, no obstante, en el 2013 este lugar fue recuperado y puesto al servicio de la comunidad riopiendrense gracias al trabajo de un conjunto de ciudadanos, activistas comunitarios y artistas consternados por los delitos que daban lugar en dicho perímetro.

Por tal razón, sobre el piso de esta ruina urbana sin techo, formado por antiguas losetas rotas, desgastadas por la lluvia y manchadas de cemento, se armaron mesas y se abrieron mantas con productos, tocaron músicos, se hicieron dinámicas de trueque y se intercambiaron productos sin hacer uso de dinero.

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Música en la tarde/ Foto por: Camila Frías Estrada

El espacio definitivamente revivió durante la mañana y la tarde del 28 de noviembre con una exitosa actividad que increíblemente que no requería del uso de dinero en un día dedicado al hiperconsumo como lo es el “Viernes Negro”.

Aquí la cosa corría tranquilamente ya que La Baticueva no era un Mall donde la gente llegaba con la simple finalidad de consumir o “trepar” la tarjeta de crédito, nadie estaba ansioso o violento por no encontrar un estacionamiento, y tampoco, eran estas personas madrugadores de mal humor con la necesidad de comprar un televisor o un par de zapatos deportivos de marca a mitad de precio.

Todo lo contrario, los participantes que interactuaban dentro de este espacio intentaban poner en práctica la realidad del porvenir: la de una economía basada más en el intercambio y el consumo consciente.

A medida que la tarde trascurría las miradas foráneas de “no sé qué está pasando aquí” se transformaron en la acción de cruzar la calle, en la de entrar e integrarse a las dinámicas de trueque o a la simple acción de sentarse y disfrutar de la música en vivo puesta en escena por un dúo musical.

En fin, la tardanza del observador en cruzar esa avenida, derivó en la acción de formar parte de algo nuevo, de cambiar, de ver las cosas de desde otro cristal y explorar otras posibilidades de consumo.

Otras plataformas y nuevas prácticas

El Mercadillo de Truque es una actividad anual creada por los dueños de la Chiwihna, Joel Franqui y Karla Durán y a la que en el 2014 se unieron entidades de labor comunitaria y cultural, ambientalistas, artistas y activistas de la comunidad de Río Piedras y Santurce.

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Productos/ Fotos por: Camila Frías Estrada

“Esta es la primera vez que lo hacemos en este espacio luego de que la comunidad lo recuperara y lo limpiara ya que estuvo desocupado y abandonado por mucho tiempo. Por tanto, cuando se da esta recuperación decidimos hacer el Mercadillo aquí. Primero, porque está cerca de la tienda, y segundo, porque ya es un espacio comunitario y mientras más se usen mayor cohesión social y urbanismo se fomenta en Río Piedras”, afirmó Joel.

Entre los que apoyaron la actividad participaron: el fundador de la Red de Trueque de Boricuá, Julio Vallejo, y los integrantes de las entidades Acción Camandular, El Huerto de la UPR, la Cooperativa Ecológica de Permacultura, entre otros agentes libres.

“La idea de esta actividad gira en torno a los principios ambientalistas de La Chiwinha porque nosotros planteamos un tipo de economía y consumo más consciente. Por tanto nos dijimos, primeramente, que la tienda nunca iba a abrir en un Viernes Negro porque simboliza el consumo desmedido. Y segundo, si queremos vivir de otra manera, debemos comenzar a practicar esa otra forma de vivir empleando modelos que también forman parte de la economía tal como es el intercambio”, comentó Joel Franqui, copropietario del mencionado negocio.

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Desde la Avenida/ Foto por: Camila Frías Estrada

Durante el evento los convocados pusieron en práctica diversos formatos de intercambio de productos sin hacer uso de dinero. Estas dinámicas consistieron en dos formas de trueque, una que se daba desde las mantas abiertas sobre el piso, y otra, que daba lugar en las mesas traídas por los participantes. En la superficie de ambas se expusieron e intercambiaron productos culturales, ropaje y productos comestibles orgánicos, tales como: libros, revistas, DVD’s, plantas medicinales, alimentos del huerto de la UPR, alcoholado, CD’s, ropa, zapatos, entre otros productos.

“Estamos haciendo dos tipos de trueque en el espacio. El primero es el trueque libre sobre las mantas donde la persona simplemente se hace el intercambio con lo que hay allí. No hay ningún tipo de negociación. Eso es simplemente que te gustó algo, lo sacaste y pusiste otra cosa, código de honor yo le digo. Y el segundo, que es el truque directo, ya tiene sus mesas establecidas donde la gente negocia vis a vis, uno a uno. Ese tipo de trueque opera de la siguiente forma: yo tengo algo y si me gusta algo de su mesa entonces negociamos para ver que te gusta de la mía y entonces intercambiamos”, explicó Joel.

Grupos de activismo comunitario fortalecen los puentes entre los barrios de Santurce y Río Piedras

Desde las 11:00 de la mañana cada una de las entidades y activistas independientes aportaron al diseño de una agenda enfocada en educar al público sobre las bases y propósitos del sistema de trueque como una forma alterna de economía basada en la colaboración e intercambio en vez de una enfocada en el consumo excesivo.

El trueque es el modelo económico más antiguo en la historia de la humanidad y uno que se ha comenzado a retomar, o se sigue desarrollando, en varias comunidades indígenas de Suramérica. Por ejemplo, una de las comunidades más pobres de Veracruz, El Espinal, utiliza desde el 2010 un valé  para el trueque de productos, ya sea comida, ropa y otros enseres, llamado Tumín. Por otra parte, hay comunidades mexicanas, como la de Zoquitlán en Puebla, que han mantenido este tipo de economía por más de un siglo y aún subsisten.

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Productos para ser intercambiados/ Foto por: Camila Frías Estrada

“Nuestro llamado es que impulsemos nuevas maneras de crear economía un término que por definición se refiere a la forma en que distribuyen las cosas y/o bienes. En nuestro caso como artistas debemos preguntarnos cómo podemos insertar nuestro trabajo artístico dentro de la realidad económica. Ya que arte no significa solamente pintar cuadros, todo lo contrario, el arte es también cómo tú te manifiestas en la vida y usas tus recursos para manifestar lo que necesitas. Por tanto, yo considero que debemos aprovechar espacios públicos en desuso para crear este tipo de eventos y manifestarnos desde estas plataformas”, observó Ana Cristina Acevedo, integrante y fundadora de Acción Camandular.

Por otra parte, todas las entidades y activistas, presentaron la importancia de los huertos urbanos como una opción para sobrellevar o compensar el problema de auto sustentabilidad y seguridad alimentaria en la isla y sus centros urbanos, ya que, en Puerto Rico se produce, solamente, un 15 por ciento de los alimentos que consume mientras que el 75 por ciento restante es importado. Por tanto, cada grupo e individuo tuvo como norte el buscar o plantear una alternativa a un sistema político y económico que consideraban a punto de colapsar.

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Mesa de intercambio/ Foto por: Camila Frías Estrada

“Yo soy de los que piensa que ya hay mucha gente haciendo el trabajo de desmantelar el sistema, no obstante, con estos modelos de intercambio nosotros hacemos el trabajo de construir una estructura nueva para que cuando el sistema caiga tener una base en la cual soportarnos. Porque no solamente podemos destruir si no también tenemos que crear y coinspirar para dar a luz unas estructuras que nos ayuden a movernos en otra dirección y otro tipo de economía. Por eso es importante comenzar a practicar una nueva forma de consumo e intercambio, en sí, empezar a practicar lo que pensamos. Vamos a hacer cosas para realmente cambiar o complementar y mejorar el sistema. Eso es lo principal”, indicó Joel.

Acción Camandular, su trabajo comunitario en la calle Loíza y próximamente en el casco urbano de Río Piedras

Una de las entidades que se dedicó a organizar y promover la actividad a través de las redes sociales fue Acción Camandular. Esta organización, que se incorpora como una oficialmente en el 2014, está formada por un colectivo de artistas y gestores culturales que desde hace 3 años operan en la comunidad santurcina del Machuchal ubicada en la calle Loíza. Dicho espacio se reconoce por promover el intercambio de productos comestibles orgánicos y/o ecológicos que se siembran a nivel urbano, específicamente, en la zona de Santurce y por sus residentes.

“Acción Camandular surge de diversas plataformas artísticas que mi compañero Iván Acosta y yo llevamos trabajando por un tiempo. Este año decidimos unir fuerzas y crear esta especie de plataforma investigativa artística con un cuerpo organizador que incluye a una red de colaboradores, enfocados en hacer labor comunitaria, que utilicen el arte como vehículo de manifestación”, informó Ana.

Por tal razón, uno de los aspectos más interesantes del Mercadillo fue la colaboración intercitadina entre proyectos que se desarrollan y se complementan desde distintas coyunturas académicas, artísticas, comerciales y comunitarias.

“Pues nuestro interés primordial es servir de enlace porque nos hemos dado cuenta que hay muchos proyectos e iniciativas interesantes en Puerto Rico. Sin embargo, estos usualmente se corren entre una o dos personas y al paso del tiempo se caen porque la fuerza no da. Entonces, nos preguntamos, cómo podemos crear un vínculo, un enlace, así como el del collar de camándulas, para que esa semillita que tiene todo el mundo forme parte de algo más grande y todo el mundo se pueda apoyar. Ese es nuestro llamado a este proyecto llamado Acción Camandular”, puntualizó la también activista comunitaria y gestora cultural.

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Dinámicas de trueque/ Foto por: Camila Frías Estrada

En esta convocatoria estudiantes de la Universidad de Puerto Rico Recinto de Río Piedras, los activistas de la comunidad de Santurce y los dueños del espacio comercial La Chiwinha, se unieron para generar y aportar a los participantes, y a la comunidad, una propuesta necesaria en un momento económico crítico donde las actividades tradicionales y/o recreativas de consumo resultan costosas.

“Se necesita formar unas organizaciones más fuertes de trueque para que negocios como La Chiwinha, y otros más, entren a esa dinámica y se forme un movimiento grande de trueque. Entonces, de esta forma, entre todos crear una red de intercambio de productos fortalecida por una mayor participación de comercios locales y a un nivel más amplio”, indicó el líder comunitario riopiedrense Julio Vallejo, quien actualmente lleva a cabo  la actividad de turismo urbano y ambiental los Jueves de Río Piedras: Saliendo de La Casa Ruth.

Por otra parte, Ana, añadió y cuestionó por igual el cómo se puede rescatar la práctica del mercado y la economía local con la finalidad de hacer las cosas desde diferentes disciplinas y economías.

“El proyecto de Machuchal nos ha ayudado a darle más forma a nuestra plataforma de Acción Camandular porque ha sido un experimento directo con una comunidad vecina, en la que me he criado, que es Santurce. Uno de nuestros puntos más fuertes ha sido convocar a que la gente del barrio venga al Mercado. Aunque, por ejemplo, sea Juana, que lo que tiene es un palo de parcha en el patio. Pues queremos que ella traiga sus parchas y que en el proceso de intercambio nos vayamos conociendo, que entablemos una relación, que hagamos comunidad. Nosotros deseamos reestablecer esa conexión ya que la idea del mercado se ha descentralizado en muchas partes. Por ejemplo, El Machuchal tenía una Plaza del Mercado como la que tiene Río Piedras, una que con el tiempo se abandonó y que ahora se encuentra cerrada”, detalló.

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Productos reciclables/ Foto por: Camila Frías Estrada

Según Ana, Acción Camandular, se relocalizará en el área de Río Piedras con el fin de retomar y poner en curso las agendas de rescate espacial que la entidad ha llevado a cabo en Santurce.

“En el 2015 vamos a estar trabajando unos mercados culturales que visualizamos poner en marcha por lo menos cuatro veces al año. Y posiblemente nos estemos mudando a la comunidad de Río Piedras para apoyar todas estas iniciativas de rescates espaciales que se han estado dando en el área. Recuerda que en un pasado esta zona era un gran centro económico que por diferentes planes políticos y otros eventos fue desmejorando. Por tanto, nos interesa que se rescate y también apoyar proyectos como La Baticueva, unos que están protegiendo estos espacios donde se siembra, se limpia y se mantienen al servicio de toda la comunidad. Para mí eso es algo muy lindo” concluyó la activista comunitaria.


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